Esta sección incorpora dos novedades fundamentales a las mencionadas en el siglo XII:  los textos del Mester de Clerecía, que en ciertos aspectos emula al Mester de Juglaría y  que son un valioso testimonio sobre éste, y las partidas, edictos, suplicatios, controversias y reprobaciones de orden moral dirigidas por monarcas, trovadores y clérigos contra los juglares cuando no infligidas por sus propios compañeros de actividad.

Gautier d'Aupais, Gautier d'Aupais, le Chevalier a la Corbeille. Fabliaux du 13eSiecle, publies pour la premiere fois d'apres deux manuscrits     
Ed. Pickering, London 1835

Le char en mi les chans trestoute amoncelée
Il cornent et buisinent toute la matinée.
Il n'i ot jougleor n'éust bone soldée,
N'éust coto ou sorcot ou grant chape forrée

Alfonso X el Sabio, Las siete partidas I
Ed. Mariano Muro López Salgado, Valladolid 1875

Ilustres personae son llamadas en latín las personas honradas y de gran condición (...) que según las leyes pueden recibir barraganas, tales mujeres hay que no deben recibir, así como la sierva o hija de sierva, ni otrosí la que fuese liberada ni su hija, ni juglaresa ni su hija, ni tabernera, ni regatera, ni sus hijas, ni alcahueta ni su hija, ni otra persona ninguna de aquellas que son llamadas viles por razón de sí mismas o por razón de aquellos de los que descendieron, pues no sería conveniente cosa que la sangre de los nobles hombres fuese esparcida ni juntada a tan viles mujeres.

Alfonso X el Sabio, Las siete partidas II
Ed. Mariano Muro lópez, Valladolid 1875

 

Otrosí son infamados los juglares, y los remedadores y los que hacen los zaharrones, que públicamente ante el pueblo cantan o bailan o hacen juegos por precio que les den; y esto es porque se envilecen antes todos por aquello que les dan. Mas lo que tañasen instrumentos o cantasen por solazar a sí mismos o por hacer placer a sus amigos o dar alegría a los reyes o a los otros señores, no serían por ello infamados.

Anónimo, La mort Aymeri de Narbonne
Ed. Firmin Didot, París 1884 (facsímil)


Seignor, oez qui chançon demandez,
Soiez en pès et si m’oez conter
D’une aventure onques ne fu sa per,
Coment les jestes vindrent a decliner,
Les ancienes dont l’en soloit parler :
C’est d’Aymeri de Nerbone lo ber
Et de son fil lo chetif Aïmer
Et de Guillaume lo marchis au cort nés,
De Charlemaine lo fort roi coroné

Anónimo, La chanson d'Aspremont
Ed. Honore Champion, París 1919

Plaist vos oïr bone cançon vallant
De Carlemainne, le rice roi poisçant,
Del duc Namlon que li rois ama tant?
Tel consellier n'orent onques li Franc;

Anónimo, Raoul de Cambrai
Ed. L'ARTISAN DU LIBRE, París 1924

Oiez chançon de joie et de baudor!
Oït avés auquant et li plusor
Del grant barnaige qui tant ot de valor;
Chantet vous ont cil autre jogleor
Chançon novelle : mais il laissent la flor.

Anónimo, Huon de Bordeaux
Ed. E. de Boccard, París 1926

Seigneurs, écotez-moi, et que Jésus vous protège, le Roi glorieux que nous fit à son image. Je vous conterai une bonne chanson de haute chevalerie. Elle dit de Charlemagne au coeur vaillant, de Huon le bon vassal, et d'Aubéron, le petit roi sauvage, qui passa toute sa vie dans les bois. Cet Aubéron, qui tant eut de puissance, sanchez qu'il était fils de Jules César, et de son épouse, una dame fort sage, la fée Morgue, au clair visage... Seigneurs, faites silence, vous entendrez une noble et belle chanson!

Lucas de Tuy, Crónica de España  (facsímil)
Ed. Tip. de la "rev. de archivos, bibliotecas y museos", Madrid 1929


Tenia el rey Alfonso hermana que auia nombre Ximena, la qual el conde Sancho tomó, y ouo della fijo que auia nombre Bernardo; mas el rey Alfonso, como falló el fecho, mucho sañudo, encarçeló el conde Sancho en el castillo de Luna so juramento perpetuo, y a su hermana ençerró en orden de monja; mas fizo criar a Bernaldo delicadamente, [e] porque non auia fijo amaulo muy tiernamente. Este Bernaldo, después que vino a la mancebia, de tanta fortaleza se esforçó, que ningún cauallero de esse tiempo non se podia con él ygualar en fuerças; era, ciertamente, grande de cuerpo, fermoso de cara, suaue de fabla, claro de yngenio, en armas auantajado, proueydo en consejo

Bertrand de Bar, Aymeri de Narbonne
Ed. F. Lanore, París 1930

Il me plaît de vous faire entendre cette histoire pleine d'enseignements. Je veux répandre un péu de ce que je sais. Celui qui gare pour lui ce  qu'il sait est blâmable. Une pensée que l'on cache, c'est du feu cuvert de cendre: il brûle sans donner de flamme.
Je vais donc chanter l'homme les plus brave qu'il y ait eu depuis Alexandre. Le récit est d'autant plus beau qu'il est des plus haute histoire.

Rutebeuf, Miracle de Théophile
Ed. Delagrave, París 1939

(Ci conjure Salatins le deable.)
Bagahi laca bachahé, / Lamac cahi achabahé,
Karrelyos.
Lamac lamec bachalyos, / Cabahagi sabalyos,
Baryolas.
Lagozatha cabyolas, / Samahac et famyolas,
Harrahya.

Raimundo Lulio, Príncipes y juglares
Ed. Espasa-Calpe, Buenos Aires 1949

Observamos que por causa de los juglares las mujeres pierden a sus maridos, y las doncellas se corrompen y mancilla. Por obra también de los juglares, los hombres se hacen siempre más altivos, más orgullosos, más olvidadizos y más desleales.
¡Señor Dios! Vemos que los juglares durante la noche van de ronda haciendo sonar sus instrumentos por calles y plazas para mover el ánimo de las mujeres a putería y para que por eso se hagan falsas y hagan traición a sus maridos. De modo, Señor, que a esos juglares no les basta el día para hacer daño y para tratar de que se obre el mal; sino que aun quieren hacer daño durante la noche cuando todas las cosas reposan y cesan de hacer daño.

 

Anónimo, Espéculo de los legos
Ed. CSIC, Madrid 1951

E señal es que los que andan en coros de danças e bayles trabajan por entrar al infierno, ca el infierno está debaxo de tierra e ellos fieren la tierra llamando a la puerta del infierno, así como si quisiesen entrar dentro.

Gonzalo de Berceo, Los milagros de Nuestra Señora
Ed. Ebro, Zaragoza 1965

 

Quierote por mí mesme, padre, mercer clamar
ca ovi grant taliento de ser tu juglar
esti poco servicio tú lo quieras tomar
et quiera por mí, Gonzalo, al Criador rogar.
Padre, entre los otros a mí non desampares
en dicen que bien sueles pensar de tus juglares.

Anónimo, Poemas hagiográficos de carácter juglaresco
Ed. Alcalá, Madrid 1967

Açí comença la vida de Madona santa María egipciaqua
Oit, varones, huna razón
en que non ha si verdat non.
Escuchat de coraçón,
sí ayades de Dios perdón.

Layamon, Brut
Ed. Dent, New York 1977

It is not all sooth nor al falsehood that minstrels sing; but this is the sooth respecting Arthur the king

Gonzalo de Berceo, Martirio de San Lorenzo
Ed. Castalia, Madrid 1980

En el nomne precioso del Rey omnipotent,
que faze sol e luna nacer en orïent,
quiero fer la passión de señor Sant Laurent,
en romanz, que la pueda saber toda la gent.

Gonzalo de Berceo, Duelo de la Virgen
Ed. Castalia, Madrid 1980

Tomaron el sepulcro vestidos de lorigas,
diciendo de sus bocas  muchas sucias nemigas,
tocando instrumentos: cerdas, rotas e gigas.
.Cantavan los trufanes unas controvaduras
que eran a su madre amargas e muy duras;
"Aljama, nos velemos andemos en corduras,
si non farán de nos escarnio e gahurras

Alfonso X el Sabio, Antología
Ed. Orbis, Barcelona 1983

Un jograr, de que seu nome

era Pedro de Sigrar,
que mui ben cantar sabia

e mui mellor violar,
e en toda-las eigrejas

da Virgen que non á par
un seu lais senpre dizia,

per quant' en nos aprendemos.

Anónimo, Libro de Aleixandre
Ed. Orbis, Barcelona 1983


Vn yoglar de grant guisa sabiá bien su mester,
Ombre bien razonado que sabiá bien leer,
Su uiola taiiendo uieno al rey ueer;
Él, quando lo uió, ascuchól uolúnter.


Anónimo, Los Mabinogion
Ed. Visión, Barcelona 1984

Nombres para esta empresa anónima [Los Mabinogion] podrían citarse algunos: los bardos Gildes, Taliesin, ambos del siglo VI. Aneurin, quien parece haber sido el autor, además, del más antiguo poema conocido, el Gododin.


Anónimo. Calila e Dimna
Ed. Castalia, Madrid 1984


Et era la costumbre de aquella tierra que cuando alzaban rey de nuevo traían lo por la cibdat cabalgando en un elefante, dende a siete días; et cabalgaban c on él sus caballeros e sus ricos homnes, lo mejor guisados que ellos podiesen, et con muchas maneras de juglares et facían grant fiesta, et era llamado por nombre del rey.


Anónimo, Libro de Aplonio
Ed. Castalia, Madrid 1984

 

Apolonio a la dama no quiso contrariar.
Tomó una vihuela, bien la supo templar;
dijo que sin corona no sabría tocar.
No quería aunque pobre su dignidad restar.

Anónimo, Libro de Alejandro
Ed. Castalia, Madrid 1985

El grupo de juglares traía burla loca:
había allí zampoñas, harpa, giga y rota,
albogues y salterio, cítara que más trota,
guitarra y vïola, que las cuitas embota.

Rutebeuf, Le miracle de Théophile
Ed.Honore Champion, Paris 1986

Ici Salatin conjure el diable
Bagahi laca bachahé / Lamac cahi achabahé
Karrelyos
Lamac Lamec bachalyos / Cabahagi sabalyos
Baryolas
Lagazatha cabyolas / Samahac et famyolas
Harrahya.

Gottofried von Strassburg, Tristán e Isolda
Ed. Siruela, Madrid 1987

[Tristán] Otorgó su confianza a un juglar de Gales, que era inteligente y hábil, indicándole la manera adecuada de llevarle el perrillo a la reina, la bella Isolda, para darle así placer. Con inteligencia se lo ocultó al galés en cítara. Entonces escribió cartas, que le envió contándole como y donde lo había ganado para ella. El juglar, tal y como se le había encomendado e instruido, se pueso pues en camino, llegando de esta forma a Tintajol, el castillo de Marke, sin que hubiese tenido ningún contratiempo en el camino. Habló con Brangaene y le hizo entrega de las cartas y del perro, ésta pasó las dos cosas a Isolda. Isolda observó una vez y otra la imagen global y cada detalle del soprendete prodigio que significaba el pequeño perro. Como soldada y recompensa le dió enseguida al juglar diez marcos de oro.

 

Gonzalo de Berceo, Los milagro de Nuestra Señora
Ed. B, Barcelona 1988

Amigos e vasallos de Dios omnipotent,         
si vos me escuchásedes por vuestro consiment,         
querríavos contar  un buen aveniment:         
terrédeslo en cabo por bueno verament.

Snorri Sturluson, Saga de Egil Skallagrímsson
Ed. Orbis, Barcelona 1988

De toda la gente de su corte, a quienes el rey más apreciaba era a sus poetas; les daba asientos en los banquetes más altos. Más abajo se sentaba el poeta Audun Illskalda; era el mayor, y había sido poeta de Hálfden Thorbjörn Hornklofi, y a su lado Ölvir Hnúfa, y junto a él se sentaba Bárd; lo llamaban Bárd el Blanco, o Bárd el Fuerte; demostró ser tan bueno como el mejor; lo unía una gran amistad con Ölvir Hnúfa.

Diego Catalán, La Estoria de España de Alfonso X
Ed. Fundación Ramón Menéndez Pidal, Madrid 1990

<<Mas agora vox dexaramos de fablar desto e contarvos hemos de los siete ynfantes de Salas, en como fueron traydos e muertos en tiempo deste rrey don Bermudo e en tiempo del conde de Castilla Gaçia Fernandez>>, S (B,D,F, semejantes)

Anónimo, Saga de los volsungos
Ed. Gredos, Madrid 1998

 

Con las manos aún atadas, arrojaron al rey Gunnar a una fosa repleta de serpientes. Gudrún le echó un arpa, y él demostró su habilidad tocándola con gran maestría, aunque para ello hubiera de rascar las cuerdas con los dientes. Tocaba de forma tan dulce y hermosa que pocos creían haber escuchado antes a alguien rascar así con la mano. Siguió tocando con tanta destreza que todas las serpientes se durmieron, excepto una culebra enorme y feroz que se arrastró hacia él y se introdujo en su nariz hasta devorarle el corazón, y así perdió la vida valerosamente.

Anonymous, The saga of Thidrek of Bern
Ed. Graland, New York 1988

Vildifer and Isung, the chief minstrel, prepare for a expedition
One time Isung, the chier minstrel, came north to Attlila from King Thidrek in Bern. He had offered to spy and find out whether Vidga was alive, beacause minstrels can travel at peace between chieftains, where other men could not because of mistrut. King Attlila welcomed him warmly. He joined other men and entertained the whole evening.
Vildifer spoke with minstrel Isung and told him his intention that he would not return to Bern until he found Vidga either dead or alive.

Anónimo, Sendebar
Ed. Castalia, Madrid 1990

E quando amanesçió otro día, mandó el Rey guisar de comer a todos los de su regno e fízoles fazer estrados do estudiesen e menestriles que les tañyiesen delante.

Anónimo, Kudrun
Ed. Akal, Madrid 1994

Los festejos duraron hasta el noveno día. Lo que, según las costumbres caballerescas, se solía hacer junto al rey, atraía a los actores ambulantes, que pronto se pusieron a representar sus obras, ya que también querían disfrutar de los regalos.


Trombones y trompestas sonaban allí con vigor; comenzaron a oírse también flautas y arpas, y los instrumentos de cuerda y los cantos se escuchaban ampliamente, así como silvidos y vihuelas. Los músicos recibieron ricos vestidos.

Gonzalo de Berceo, Vida de santo Domingo de Silos
Ed. Orbis, Barcelona 1994

 

Señores, non me puedo assí de vos quitar,
quiero por mi servicio de vos algo levar;
pero non vos querría de mucho embargar,
ca diçiriedes que era enojoso joglar.

 

En graçia vos lo pido, que por Dios lo fagades,
De sendos parte nostres, de christianos amado,
Ternéme por pagado, que bien me soldades,
En caridat vos ruego, que luego los digades.

Gonzalo de Berceo, Los milagros de Nuestra Señora
Ed. Castalia, Madrid 1999

Amigos, si quisierais otro poco atender,
un precioso milagro os querría leer;
cuando fuere leído tendréis muy gran placer,
lo apreciaréis bien más que un mediano comer.

Antoloxía, Cantigas de Amigo
Ed. AS·PG, Vigo 1996

Pero eu vejo aquí trobadores,
senhor e lume destes olhos meus,
que troban d'amor por sas senhores
non vej'eu aquí trobador, par Deus,
     que m'hoj'entenda o por que digo
     al é Alfanx'e al Seserigo.

Antoloxía, Cantigas de Amor
Ed. AS·PG, Vigo 1996

A do mui bon parecer
mandou lo aduffe tanger:
Louçana, d’ amores moir’ eu.

Antoloxía, Cantigas de Escarnho e de maldezir
Ed. AS·PG, Vigo 1996

Jograr Saco, non tenh'eu que fez razón
quen vos pos nome jograr e vos deu don;
máis guisado fora saqu'e jograr non.
     Assí Deus m'ampar,
vosso nome vos dirá quen vos chamar
     Saqu'e non jograr.

Anónimo, Flores y Blancaflor
Ed. Miraguano, Madrid 1997

 

Y entre las otras damas avía tres hermanas, hijas de un gentilhombre pobre, muy hermosas y grandes músicas de toda manera de instrumentos.
Y como fueron en el palacio de Flores, Flores no sabía cosa ninguna, pero él recibiólas muy bien y mandóles dar colación. Y como ovieron hecho colación, empeçaron de tañer y cantar todas muy acordadas y a dançar, pero a Flores ninguna cosa parecía bien. Y quando se quisieron despedir de Flores y del Duque, mandó Flores a su camarero les diesse a cada una de las tres hermanas cient pesaotes de oro y assí se fueron muy contentas.

Alfonso X el Sabio, Lapidario
Ed. Castalia, Madrid 1997

[DEL SIGNO DE SAGITARIO]
De la piedra que ha nombre cornelina De la primerafase del signo de Sagitario es la piedra que ha nombre cornelina. Y ésta ha tal virtud, que, el que la trajere consigo, será amado de los hombres, y querrá holgar, y amará juglarías y cantares.

Anónimo, Véltrando y Crisantza
Ed. Gredos, Madrid 1998


¡Venid, jóvenes todos, atendedme un momento!
Quiero deciros las más hermosas palabras,
la más espléndida historia,
especialmente a quien quiera entristecerse, alegrarse
y admirar una historia de audacia y valor
en los tiempos en los que reinaba un cierto Rodófilo
que tenía dos hijos, Fílarmo y Véltandro,
excelentes, ilustres y nacidos de la púrpura.

 

Anonimo, Kalila y Dimna
Ed. Kairós, Barcelona 1999

Alfonso X ordenó que el libro fuera traducido al español junto con otros clásicos mundiales y sus cuentos llegaron a formar parte integrante de la cultura española de modo que todo el mundo los contaba y los volvía a contar, desde cortesanos y eruditos hasta campesinos y plebeyos, gente que no sospechaba sus lejanos y exóticos orígenes.

Castigos para celosos, consejos para juglares
Ed. Cátedra, Madrid 1999


Pues a estos se menciona, sin otro nombre, como juglares: a los que se ocupan en malabares, sin hacer otra cosa, a los que hacen bailar monos y marionetas, y a otros que no les ha sido dado ningún buen comportamiento. La juglaría fue inventada por primera vez por un hombre sesudo hábil en varios saberes, para poner a los buenos en el camino de la alegría y el honor

Anónimo, La búsqueda del Santo Grial
Ed. Alianza, Madrid 1999

Ha caminado tanto Lanzarote que ha llegado a una habitación cuya puerta estaba cerrada y bien atrancada. La toca y piensa que podrá abrirla, pero no lo consigue; se esfuerza mucho, pero nada le vale para entrar dentro. Presta atención entonces y oye una voz que cantaba con tanta dulzura que no parece que sea voz de cosa mortal, sino espiritual. Le parece que decía: «Gloria, alabanza y honor a ti, Padre de los cielos.» Cuando Lanzarote oye lo que la voz decía, se le enternece el corazón; se arrodilla ante la cámara, pues piensa que el Santo Graal está dentro.

Anónimo, Libro de Apolonio
Ed. Cátedra, Madrid 1999

 

Luego el otro día, de buena madurgada,
levantóse la dueña ricamient’ adobada,
priso una viola, buena e bien temprada,
e salió al mercado violar por soldada.


Començó unos viesos e unos sones tales
que trayén grant dulçor e eran naturales,
finchíense de homnes apriesa los portales,
non cabién en las plaças, subién a los poyales.

 

Anónimo, La saga de Charlemangne
Ed. La pochothèque, Varese 2000

Au XIII siècle, le roi de Norvège Hákon IV Hákornason a réuni et fait traduire dans la sa langue, le norrois, dont l'islandais moderne est resté proche, un grand nombre de chansons de geste françaises célébrant les exploits de Charlemagne et de ses chevaliers. Ainsi est née La Saga de Charlemagne (Karlamagnús saga).

 

Antología, Antoloxía da lírica medieval
Ed. La voz de Galicia, La Coruña 2001

Bailemos nós ja todas tres, ai amigas,                  
so aquestas avelaneiras frolidas,                            
e quen for velida como nós, velidas,                     
se amigo amar,                                                          
so aquestas avelaneiras frolidas                             
verrá bailar.

Anónimo, Huon de Burdeos
Ed. Siruela, Madrid 2002

¡Señores, que Dios os ampare! Escuchad con atención, pues, si os calmáis y dejáis de hacer ruido, disfrutaréis de un cantar encomiable, que habla de Carlomagno, que gobernó Francia, de Huon, el noble guerrero que poseyó Burdeos y de otras muchas tierras, y de Oberón, el noble caballero que sólo medía tres pies de estatura y era del pueblo de las hadas, no lo dudéis.

Rutebeuf, Poemas
Ed.Gredos, Madrid 2002

Ge te dirai que je sai faire:
Ge suis juglères de viele,
Si sai de muse et de frestele,
Et de harpe et de chifonie,
De la gigue, de l'armonie,
Del' salteire, et en la rote
Sai-ge bien chanter une note :

Antología, Las cruzadas
Ed. Edimat, Madrid 2003

En una muestra de agonía absoluta , un caballero templario se lamentó:
La rabia y la tristeza están sentados en mi corazón... con tanta fuerza que apenas oso permanecer con vida. Parece que Dios desea apoyar a los turcos en nuestra merma... ah, señor Dios... por desgracia, el reino de Oriente ha perdido tanto que nunca será capaz de levantarse de nuevo. Harán una mezquita del convento de Santa María, y ya que este hurto place a su Hijo, que debería llorar por esto, nos vemos obligados a cumplir de este modo...

Alfonso X el Sabio, Cantigas de Santa María
Ed. El Cid, Cáceres 2004


Esto foi en Lonbardia dun jograr remedador
que atan ben remedava, que avian en sabor
todos quantos lo viian, e davan-lle con amor
panos e selas e fros  e outro muito bon don.




Anonymous, Egil's Saga
Ed. Penguin, London 2004

Of all his guard the king most prized his skalds; they occupied the second high seat. Of these Audun Ill-skald
sat innermost, being the oldest; he had been skald to Halfdan Swarthy, king Harold's father. Next to him sat Thorbjorn Raven, then Aulvir Hnuf, and next to him was placed Bard; he was there by-named Bard the White or Bard the Strong. He was in honour with everyone there, but between him and Aulvir Hnuf was a close friendship.

Boncompagno da Signa, Los males de la vejez y la senectud
Ed. Gredos, Madrid 2005

Otros, al llegar a la senectud, pasando ya de los 100 años, afirman que tienen 140 o 150 años, para que se admire la gente de cuánto han vivido. Y así algunos dicen que llegaron a ver a los escuderos de Carlomagno o de Roldán, la construcción y destrucción de muchas ciudades, combates y hazañas que hace muchísimo tiempo que ocurrieron y a menudo exceden los límites de la verdad. Yo mismo llegué a ver junto al pórtico de Salomón a un hombre muy anciano que afirmaba rotundamente que él estuvo presente con Poncio Pilatos cuando los judíos crucificaron a Cristo.

Raimundo Lulio, Libro del orden de caballería
Ed. Duncan, Barcelona 2005

 

En la vigilia de la fiesta, el escudero debe ayunar en honor del santo cuya fiesta se celebre.
La noche anterior al día que debe ser hecho caballero, debe acudir a la iglesia para rogar a Dios; y debe velar; y estar en oración y contemplación, y oír las palabras de Dios y del orden de caballería.
Si escucha juglares que cantan o hablan de cosas descompuestas, indecencias o pecado, ya en el principio y en el primer momento en que ingresa en caballería comienza a deshonrarla y a menospreciar este orden.

Snorri Sturluson, The prose edda
Ed. Penguin, London 2005

Skáldskaparml
Then said Ægir: "In how many ways are the terms of skaldship variously phrased, or how many are the essential elements of the skaldic art?" Then Bragi answered: "The elements into which all poesy is divided are two." Ægir asked: "What two?" Bragi said: "Metaphor and metre." "What manner of metaphor is used for skaldic writing?" "Three are the types of skaldic metaphor.

Anónimo, Sir Orfeo
Ed. Quiasmo, Madrid 2009

in Britain thise layes arn ywirite
firts yfounde and forth ygete
of adventures that fillen by dayes,
wherof Britouns made her layes.
Ehen they owher mighte yheren
of aventures that ther weren,
the toke her harpes tho with game.


Alfonso X, Cantigas profanas
Ed. Castalia, Madrid 2010

E por én foi Coton mal dia nado,
pois Pero da Ponte erda seu trobar,
e mui máis lhi valera que trobado
nunca ouvess’ el, assi Deus m’ ampar,
pois que se de quant’ el foi lazerar,
serve Don Pedro e non lhi dá én grado.

Anónimo, Saga de los groenlandeses
Ed. Siruela, Madrid 2010


Durante el último invierno que Bjarni pasó en Noruega, su padre, Herjolf, vendió su granja y emigró a Groenlandia con Erik el Rojo. A bordo de la nave de Herjolf viajaba un cristiano de las Hébridas, el poeta que compuso el Hafgerdingdrapa [sl poema de las olas rompientes] que conitiene esta estrofa:
Ruego al inmaculado Señor de los monjes
que guíe mis viajes;
que el Señor de los altos cielos
mantenga sobre mí su firme mano.

 

Anónimo, Saga de Teodorico de Verona
Ed. La esfera de los libros, Madrid 2010

 

Bebieron el tiempo que duró la fiesta. El día de la fiesta terminó, le dio al jefe de los juglares Isung llamado su anillo de oro, que su madre le había dado. Este juglar era el jefe de los juglares y malabaristas y más famoso que cualquier otro, y le dio un vestuario nuevo bordado en oro de tela púrpura. Este era el traje de noble del Príncipe Thidrek, y así recompensó a Isung por su entretenimiento, y dio a cada malabarista una marco o dos.


Anónimo, The elder Edda
Ed. Penguin, London 2013

Here begin's 'Hyndluljód, recited about Óttar the Simple.
(...)
He gives victory to someone, to someone wealth,
eloquence to many, and sense to men;
a fair winds he gives to sailors, and fine words to skalds;
he gives manliness to many a fighter.

Anónimo, La leyenda del Caballero del Cisne
Ed. Castalia, Madrid 2014

 

La biografía familiar que la propaganda occidental construyó para quien fuera el Advocatus Sancti Sepulchri (el primer rey cristiano de facto en Jerusalem), tejida sobre leyendas y viejos mitos, dio como resultado una narración amena, que se derramó por toda Europa a partir del siglo XIII, desarrollándose y enriqueciéndose en contacto con el folklore local y la literatura cortes hasta cuajar un nutrido grupo de historias, traducciones y variantes que comparten un mismo discurso narrativo y evidencian sus interrelaciones.