Este apartado se detiene en aquellas obras posteriores a El Quijote y que incuestionablemente beben de las fuentes de la improvisación y la juglaría, es decir, de la refundición oral, poética y musical de asuntos históricos, amorosos o encomiásticos, como, v. g., los corridos y narcocorridos mexicanos.

Antonio Avitia Hernández, Corrido histórico mexicano
Ed. Purrúa, México DF 1997


En el afán de afirmar la ascendencia directa del corrido, Vicente T. Mendoza asegura que: el corrido es "no sólo un descendiente directo del romance español, sino aquel mismo romance trasplantado y florecido en nuestro suelo" y Pedro Enríquez Ureña asienta que "el corrido es la prolongación del romance español, florece tanto en la altiplanicie central como en el norte y hasta traspasa la frontera para penetrar en los Estados Unidos, en las regiones donde se conserva el idioma español".

Antología, El cantar del payador
Ed. Del Sol, Buenos Aires 1988

Olímpico payador
que las glorias argentinas
y sus lendas genuinas
evocaste con amor.
Pampeano ruiseñor
que de victoria en victoria
en la cumbre de la gloria
hoy te sorprende la muerte...
¡Quiero este canto ofrecerte
y rememorar tu historia!